La importancia de ser puntual

Para ser puntual primeramente debemos ser conscientes que toda persona, evento, reunión, actividad o cita tiene un grado particular de importancia Ya sea en el trabajo, en la escuela, en una cita, para ir al templo, o en grupos sociales de cualquier tipo, la puntualidad es algo que debe estar presente, pues todas las personas involucradas merecen una atención de nuestra parte.
Es de buena educación la puntualidad.
La impuntualidad es un problema crónico, un mal hábito que forma parte de la cultura e idiosincrasia de los ecuatorianos.
Según la investigación “Impacto y Perjuicios de la Hora Ecuatoriana”, que elaboró la Empresa de Marketing y opinión (Markop), para la Universidad Internacional del Ecuador, esta falta de conciencia sobre la utilización y distribución del tiempo, causa al país una alarmante pérdida económica anual de aproximadamente 25.000 millones de dólares, cantidad de dinero que bien podría financiar el pago de la deuda externa en cinco años, o que podría invertirse en la construcción de miles de aulas escolares, centros de salud, carreteras, mejorar sueldos y salarios etc.
Estudiosos sostienen que si el ecuatoriano se acostumbrara a llegar a tiempo, el país podría aumentar su productividad entre un 10% o 15%.
“Seríamos más eficientes pues aprovecharíamos mejor el tiempo de la gente”
La impuntualidad además de ser un enemigo de la economía y la productividad lo es también del buen orden, del respeto, de la disciplina, del desarrollo social y político
¿Qué refleja la impuntualidad?
La impuntualidad se ha convertido en un habito en muchos ambientes y forma parte de algunas tradiciones y culturas.
Pero, ¿qué refleja la impuntualidad de las personas en los demás? ¿qué influencias puede acarrear el no ser impuntual?
La impuntualidad es una falta de respeto ante las personas
El tiempo vale lo mismo para unos y para otros, y eso deberíamos pensar cuando vamos a llegar tarde a una cita.
La impuntualidad es una muestra de indisciplina personal
Al contrario de las personas que administran bien el tiempo, la persona impuntual no lo hace.
Cuando llega tarde se pone de manifiesto esa incapacidad para organizar su tiempo y su vida.
Llamar la atención
Otras veces, la puntualidad descubre a personas a las que les gusta llamar tanto la atención y que dan tanta importancia a su propia persona que siempre tiene que llegar tarde para hacerse notar.
Esas personas deberían pensar que quien les está esperando es tan importante o más que ellos mismos y que hay otras maneras más respetuosas de llamar la atención.
Para demorar acontecimientos
En ocasiones las personas son impuntuales porque les da miedo enfrentarse a un suceso importante, les da miedo enfrentarse al éxito o fracaso del mismo.
Por ello, inconscientemente, llegan tarde. Aunque tengamos miedo, ser impuntual no ayudará nada.
La impuntualidad se contagia
Es decir, que aún cuando una persona es medianamente puntual, puede verse contagiada por esa impuntualidad que las demás personas le demuestran. A nadie le agrada esperar a los demás y si es siempre, menos.
Preferir la impuntualidad
Hay gente que no valora la puntualidad; es más, creen que está mal visto.
Creen que si se les invita a una cena y llegan antes o puntuales, las personas que les han invitado van a pensar que están ansiosos por llegar y consumir los alimentos o bocaditos.
















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