El don de la libertad

Teólogo Tito Chimarro Ramírez

La libertad es un estado en el cual podemos crecer y aprender, ser nutridos, y en el cual podemos desarrollar nuestros talentos, y explorar la vida y el mundo en sus muchas dimensiones.

En estos últimos días hemos experimentado emociones múltiples respecto a la liberación de los secuestrados por las FARC, sin duda fue un gran acontecimiento no solo para Colombia sino para el mundo.

Los distintos testimonios narrados demuestran el valor, la fe y la esperanza de los que sufren cautiverio y al mismo tiempo el dolor de no ser ni sentirse libres.

Han sido años de angustia y dolor, no sólo para los familiares sino para todos los que estamos contra este tipo de actitudes violentas que privan del don de la libertad al ser humano.

Y es precisamente que en base a este histórico momento, que es importante reflexionar sobre lo que significa el ser y estar libres.

En este país y alrededor del mundo, valoramos la Libertad. Para nosotros la Libertad, tiene un significado muy amplio, y esto conlleva muchas obligaciones.

La Libertad no es simplemente hacer lo que queramos hacer, y divertirnos; aunque algunos lo piensen así, al menos, por poco tiempo…

La Libertad no puede ser considerada desde un punto de vista personal, ya que molestaríamos a los otros tratando egoístamente de perseguir nuestros deseos.

La Libertad es ESTAR libre de ataduras y de explotación.

Es un estado en el cual podemos crecer y aprender, ser nutridos, y en el cual podemos desarrollar nuestros talentos, y explorar la vida y el mundo en sus muchas dimensiones.

Eso es lo que queremos para nosotros mismos, para nuestras familias, nuestros amigos y vecinos, nuestro país, el mundo…

Este ideal existe en algunas tradiciones, o puede darse espontáneamente en el corazón de los individuos.

Para cambiar las espantosas condiciones en las que muchas sociedades están sumergidas, se requiere cambiar nuestro estilo de vida.

La reforma depende de nuestras acciones individuales, en las decisiones que tomamos cada día.

Somos realmente afortunados al poder juntarnos para aprender de cada uno como poner nuestros ideales en acción.

Somos afortunados de tener libros e información disponible.

Somos bendecidos al poder obtener comida y comodidades para poder vivir de la manera que hemos escogido.

Hay muchos que están restringidos por los hábitos de la sociedad en la que viven, por la falta de conciencia, o por su edad (los muy jóvenes o los muy viejos), por flaqueza, por depender de otros o de instituciones para su cuidado y sostenimiento.

Muchos que no tienen las oportunidades que tenemos, otros más, que sufren las consecuencias de la corrupta y egoísta actitud de unos cuantos que lo quieren todo para sí y despojan de todo a los más débiles sin darles opción a defenderse.

Valoremos nuestra libertad y usémosla bien, no sólo para el beneficio propio sino para hacer el camino más fácil para los otros en sus vidas, para aliviar el sufrimiento de las personas, animales y de la tierra.

Cuando parezca ser mucha la carga, acuérdense que tienen una opción, y la inconveniencia no es una excusa.

Cuanto más lo hagamos, más fácil se nos hará. Estamos trazando un camino para que otros lo puedan seguir…

Lo que hagamos impactará la vida de muchos, más de los que podamos imaginar.

Debemos tomar responsabilidad, hacer algo de trabajo extra, ir un poco más allá si es necesario.

Debemos ser honestos al evaluar una situación. Debemos tomar la decisión correcta, no la más fácil.

Es importante que fortalezcamos nuestro espíritu y hagamos lo mejor posible al ejercer la Libertad que tenemos, que es tan valiosa.

La libertad es sin duda alguna uno de los tesoros más valiosos que el ser humano puede tener, quizá mientras gozamos de ella no le damos mucha importancia o el valor que merece, pero en cuanto nos privan de ella es cuando empezamos a valorarla.

La libertad es un derecho natural de la persona, sin importar la edad, sexo o cualquier otra diferencia de cualquier índole.

Gracias a la libertad podemos realizar aspiraciones: un mejor nivel de vida, formar a los hijos para que aprendan a tomar mejores decisiones, buscar un lugar adecuado para vivir, participar de manera activa en beneficio de la sociedad, llevar una vida congruente con la moral y la ética en todo el quehacer profesional, buscar una educación de calidad… pero estos son los efectos de la libertad, no la libertad misma.

La libertad puede entenderse como la capacidad de elegir entre el bien y el mal responsablemente.

Esta responsabilidad implica conocer lo bueno o malo de las cosas y proceder de acuerdo con nuestra conciencia, de otra manera, se reduce el concepto a una mera expresión de un impulso o del instinto.

Reflexionar en la libertad es una oportunidad para considerar lo que tenemos, cómo lo aprovechamos o desaprovechamos, lo que hemos hecho y dejado de hacer.

Vivir libremente es respetar, y al mismo tiempo es decidir, es ejercer un derecho.

El mal uso o abuso de este derecho, siempre tendrá repercusiones en nuestros semejantes.

Es inconcebible pensar que nuestro proceder es independiente y único, no podemos obrar como si fuéramos los únicos en el mundo o imponer sin ton ni son normas a las cuales deben sujetarse los que nos rodean; si por alguna razón alguien con autoridad o poder de cualquier índole afecta abusando “libremente” en perjuicio del prójimo, está olvidando las bases y principios que le han otorgado esas capacidades para el servicio, bienestar y desarrollo de los demás.

Teólogo Tito Chimarro Ramírez

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